Reconocido como un trastorno médico por las organizaciones de la salud, el alcoholismo es una enfermedad crónica que afecta tanto al cuerpo como a la mente, y que ataca a cualquier persona sin considerar sexo, edad o clase social. Se desarrolla a lo largo de varias fases, cuyos signos de advertencia son importantes conocer para buscar la ayuda necesaria a tiempo. A continuación, describimos las cuatro fases del alcoholismo: la fase pre-alcohólica, la fase prodrómica, la fase crítica y la fase crónica.

Fase Pre-Alcohólica

La fase pre-alcohólica es la etapa inicial donde el consumo de alcohol comienza de manera social y aparentemente inofensiva. En esta fase, el individuo puede consumir alcohol para aliviar el estrés, la ansiedad o las emociones desagradables. Aunque no hay una adicción evidente, el uso del alcohol como una herramienta para enfrentar problemas emocionales puede sentar las bases para una dependencia futura. Los signos característicos de esta fase incluyen:

  • Beber para relajarse o aliviar tensiones: El individuo utiliza el alcohol como una forma de escapismo.
  • Aumento gradual en la cantidad y frecuencia del consumo: El consumo de alcohol se incrementa de manera paulatina.
  • Uso del alcohol como una forma de escape: La persona puede recurrir al alcohol para evadir problemas personales o laborales.

Fase Prodrómica

La fase prodrómica marca el comienzo de una dependencia más notable del alcohol. En esta etapa, el consumo de alcohol se vuelve más regular y la persona puede experimentar una mayor tolerancia, necesitando consumir mayores cantidades para obtener los mismos efectos. Los comportamientos típicos de esta fase incluyen:

  • Pensar frecuentemente en el alcohol: La persona comienza a planificar y anticipar el próximo momento para beber.
  • Beber más rápido o en mayores cantidades: La velocidad y cantidad de consumo de alcohol aumentan.
  • Beber en secreto: La persona puede beber a escondidas para evitar la desaprobación de amigos y familiares.
  • Sentir culpa o vergüenza: El individuo puede experimentar sentimientos de culpa o vergüenza relacionados con su consumo de alcohol.

Fase Crítica

La fase crítica es cuando la adicción al alcohol se vuelve más evidente y problemática. En esta etapa, la persona pierde el control sobre su consumo y no puede detenerse una vez que ha comenzado a beber. Esta fase se caracteriza por:

  • Pérdida de control sobre el consumo: La persona no puede limitar la cantidad de alcohol que consume.
  • Cambios drásticos de humor y comportamiento: El individuo puede experimentar cambios significativos en su estado de ánimo y comportamiento.
  • Afectación en la vida personal, laboral y social: El consumo de alcohol comienza a interferir con las responsabilidades y relaciones personales.
  • Problemas de salud: Aparecen problemas de salud relacionados con el consumo de alcohol.
  • Negación y autoengaño: La persona puede negar la gravedad de su problema y engañarse a sí misma sobre su capacidad para controlarlo.

Fase Crónica

La fase crónica es la etapa final y más severa de la adicción al alcohol. En este punto, la vida de la persona gira completamente en torno al alcohol. La dependencia física y psicológica es intensa, y las consecuencias para la salud y el bienestar son graves. Los signos de esta fase incluyen:

  • Síntomas de abstinencia: La persona experimenta síntomas de abstinencia cuando intenta dejar de beber, como temblores, sudoración, náuseas y ansiedad.
  • Deterioro severo de la salud física y mental: La salud del individuo se ve gravemente afectada.
  • Consumo de alcohol casi constante: La persona bebe casi continuamente para evitar los síntomas de abstinencia.
  • Decadencia social y deterioro de relaciones: La vida social y las relaciones personales se deterioran significativamente.
  • Consumo de sustitutos del alcohol: En algunos casos, la persona puede recurrir a sustitutos baratos del alcohol debido a su bajo costo y accesibilidad.

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Comprender las diferentes fases de alcoholismo es fundamental para identificar el problema y proporcionar el tratamiento adecuado. Cada tipo de alcoholismo presenta sus propios desafíos y requiere enfoques de tratamiento personalizados. 

En nuestro centro de tratamiento de adicciones en Cádiz, Antolex, entendemos la complejidad de las adicciones y ofrecemos tratamientos especializados y personalizados para ayudar a nuestros pacientes en su proceso de recuperación.